Dos consultores. Pocos clientes. Una forma de trabajar.
SistemaKlaro es una consultoría boutique de marketing digital. No queríamos montar otra agencia más. Queríamos hacer las cosas como nos hubiera gustado que las hicieran con nuestros propios proyectos.
Vimos cómo trabajaban las agencias por dentro. No queríamos eso para nuestros clientes. Así que abrimos esto.
Cómo entendemos
el oficio
Tres reglas que llevamos a todo lo que hacemos. Sin excepciones.
El cliente es el dueño
Cada decisión se justifica delante de ti. Tú tienes los accesos, los datos y el control desde el primer día. No somos los dueños de tu marketing: lo gestionamos contigo.
Pocos clientes, en serio
Tenemos un techo de cuentas activas. Cuando se llena, cerramos cartera. Antes que crecer en facturación, queremos crecer en cuidado por cada proyecto que llevamos.
Estrategia antes que ejecución
No tocamos una sola palanca sin entender por qué. Ni una keyword, ni un anuncio, ni una landing. Si no se justifica con datos o con criterio, no entra.
Detrás de SistemaKlaro somos dos personas.
Cada uno de nosotros viene de proyectos donde hemos visto las luces y las sombras de la industria: agencias grandes, pequeñas, freelance, in-house, ecommerce, servicios, locales, internacionales.
De todo eso sacamos una conclusión clara: la diferencia entre un proyecto que crece y uno que se estanca casi siempre está en la persona que toma las decisiones, no en la herramienta. Por eso aquí decidimos nosotros, contigo.
Socio fundador
SEO · Estrategia digital
+9 años de SEO técnico, contenido y autoridad. Ha trabajado proyectos en sectores muy distintos, lo que da perspectiva: no hay una sola forma de hacerlo bien, hay la forma adecuada para tu negocio.
Socio fundador
Ads · Producto digital
+10 años gestionando inversión publicitaria y construyendo productos digitales que convierten. Cree que un anuncio bonito sin una landing seria es dinero a la basura. Y al revés.
Tres cosas que no negociamos
Si esto que has leído te ha sonado a tu forma de querer trabajar, escríbenos.
Una conversación de 30 minutos sirve para decidir si encajamos. Sin compromiso, sin presión, y con honestidad por las dos partes.